Del Pozo y Díaz asisten al concierto del órgano de la epístola de la catedral de Granada
Interpretado por la organista titular del templo catedralicio, Concepción Fernández Vivas, el concierto está enmarcado en la celebración del Lunes de Pascua y ha estado presidido por el deán de la catedral de Granada, Eduardo García. También ha asistido el delegado de la Junta en Granada, Antonio Granados, y el autor de la restauración del instrumento, Joaquín Lois.
Patricia del Pozo ha querido poner de relieve “el esfuerzo que realizan los expertos por hacer realidad la recuperación de los diferentes ámbitos del patrimonio musical andaluz, tanto documental como instrumental, sin duda, uno de los más ricos, a la par que menos conocidos, de nuestro extenso legado histórico y artístico”.
Construido entre 1744 y 1746 por el maestro organista nacido en Vélez Málaga Leonardo Ferández Dávila, este órgano, junto a su gemelo del evangelio, conforman uno de los conjuntos más importantes de la organería barroca europea. Está situado en la tribuna sur del coro central de la catedral de Granada bajo el arco más próximo al crucero y tiene enfrente el órgano de mueble gemelo.
Se trata de un instrumento de excepcional factura y grandes dimensiones, ya que cuenta con 17 metros de altura, 8 metros de ancho y 3 metros de fondo en algunas zonas de su perímetro. En su fachada destacan tres castillos, dos laterales y uno central. Los laterales lucen 5 tubos cada lado, de 26 palmos, hechos en madera y recubiertos de chapa de metal. Consta de tres teclados manuales de 49 notas, octava tendida y contras diatónicas de 26 y de 13. Sobre los teclados manuales se distribuyen 75 medios registros y 3.443 tubos sonoros. La arquitectura del mueble se completa con 300 tubos mudos repartidos en ambas fachadas.
El maestro organista Joaquín Lois ha intervenido el mueble, diseñado y construido por el propio Fernández Dávila, así como la mecánica, la tubería, diapasón, juegos de lengüetería y fuelles del instrumento. Se ha recuperado su estructura musical, así como su carácter fónico y su estética de origen. También se ha dotado al órgano de una nueva sección de seis fuelles de cuña, como se ha documentado que existieron. La actuación ha implicado el desmontaje completo del órgano para revertir intervenciones inadecuadas, racionalizar algunos aspectos estructurales, reconstruir los elementos que se habían perdido o no correspondían al propio instrumento y estilo.
Casi tres siglos de historia
Este instrumento barroco fue construido entre 1744 y 1746 por Leonardo Fernández Dávila, asistido por el mallorquín Jorge Bosch, organero de los reyes Carlos III (1759-1788) y Carlos IV (1788-1808). Aunque ha tenido diversas intervenciones posteriores, la última de las cuales data de 1971, aún conserva su esencia de órgano ibérico.
Al ser uno de los grandes órganos construidos en las catedrales españolas en el siglo XVIII, Leonardo Fernández Dávila tuvo ocasión de incorporar novedades y particularidades nunca vistas antes: la Trompeta Universal, el Clarín Imperial, o el Flautado Imperial. La complejidad de sus recursos y su disposición es para los organistas de ayer y de hoy un estimulante motivo de exploración de las posibilidades de repertorio, registración y variedad de colores que proporciona el instrumento.
Dispone de una consola en ventana situada en la fachada con tres teclados, dispuestos en la siguiente forma: órgano mayor en el teclado superior, cadereta de eco en el teclado medio y cadereta exterior en el teclado inferior. Las teclas están realizadas en madera, recubiertas de chapas de ébano para las naturales y de marfil para las alzas. Las mazas del teclado presentan enmarcado en taracea. Su cañutería presenta 45 tubos de flautado en fachada más la trompetería de batalla, 40 tubos de flautado y 49 clarines de atrás en contrafachada.
Fachada y contrafachada tienen gran cantidad de tubos canónigos. La trompetería exterior, aunque transformada, representa en su concepción original uno de los conjuntos más espectaculares pudiendo catalogarse sus juegos de timbres logrados entre los más selectos de la historia de la organería ibérica barroca.
Este órgano del lado de la epístola se dedica principalmente a sus fines litúrgicos propios. Además, en él también se llevan a cabo conciertos organizados por el Cabildo o por distintas organizaciones de la ciudad, e incluso, por el Festival Internacional de Música y Danza que anualmente se celebra en Granada.
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