Jaén lidera la producción de aceite de Andalucía, que superará en conjunto el millón de toneladas
El Consejo de Gobierno ha tomado conocimiento de las previsiones de campaña para 2025-2026 en el olivar de Andalucía. El aforo, elaborado por la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural y presentado al sector, recoge estimaciones tanto de producción de frutos para almazara como de aceituna de mesa.
En el primer caso, las previsiones apuntan a que en Andalucía se recogerán en esta campaña un total de 5,7 millones de toneladas de aceitunas para molturar, de las que se obtendrán más de un millón de toneladas de aceite. Este volumen supone un 19,8% más que la media de las últimas cinco campaña de aceite, pero un 5,5% menos que la producción de la campaña 2024-2025. Esta diferencia se debe a diversos factores entre los que destacan, por un lado, la vecería del olivar, fenómeno natural por el que este año tendrán menor producción árboles que la campaña anterior dieron más frutos; y, por otro lado, las altas temperaturas del verano, que han afectado especialmente a olivares de secano con síntomas de estrés hídrico en numerosos árboles y aceitunas.
Jaén lidera un año más el listado de provincias productoras con una previsión de 2,3 millones de toneladas de aceituna para molturar y 475.000 toneladas de aceite. Tras este territorio se encuentran Córdoba, con un aforo estimado de más de 1,5 millones de toneladas de aceitunas para almazara y 269.100 toneladas de aceite; Sevilla, con 800.000 toneladas de aceitunas y 130.000 toneladas de aceite; y Granada, donde se esperan recoger 556.500 toneladas de aceituna para molturar y obtener 117.200 toneladas de aceite.
En cuanto al aceite de oliva ecológico, el Gobierno andaluz calcula que en la 2025-2026 se producirán 34.670 toneladas. Este dato supone un aumento del 3,4% respecto a la campaña anterior; y destaca Córdoba como la provincia líder en esta producción al esperarse que supere el 53% del total del aceite ecológico de Andalucía.
Por otro lado, el aforo prevé para la campaña 2025-2026 un total de 483.000 toneladas de aceituna de mesa, dato que representa un leve crecimiento respecto a la campaña anterior (+0,3%) y un 8,2% más que la media de los últimos cinco años en Andalucía. Por provincias, destaca la de Sevilla, que se espera que lidere la producción con unas 337.000 toneladas; Córdoba, donde se prevé rondar las 80.500 toneladas de producción; y Málaga, donde se estima que se recogerán unas 56.800 toneladas de aceitunas de mesa.
En el ámbito del empleo, el aforo de la Consejería de Agricultura apunta a que en esta campaña se generarán en Andalucía más de 18 millones de jornales relativos al cultivo y recolección de aceitunas para molturar (11,5 millones en labores de recolección). En el caso de la provincia de Jaén, se calcula que se generarán 3,8 millones de jornales ligados a la recogida de aceitunas para almazara (33,3% del total andaluz) y 200.000 jornales en labores de molturación.
Por otra parte, el Gobierno andaluz prevé que la recolección de aceituna de mesa en la campaña 2025-2026 genere 4,25 millones de jornales en Andalucía, teniendo en cuenta tanto las labores de cultivo como la recolección. En ese caso destaca la provincia de Sevilla, con casi tres millones de jornales, cantidad que roza el 63% del empleo previsto por el aforo.
Sector del olivar andaluz
Andalucía, con 1,6 millones de hectáreas, es la comunidad autónoma con mayor superficie de olivos del mundo y lidera la producción y exportación de aceite de oliva. Estas actividades tienen un importante peso en la economía andaluza, ya que generan empleo estable y contribuyen a dinamizar el tejido socieconómico y fijar la población a numerosos municipios de zonas rurales, donde el olivar es la principal fuente de riqueza. Además, estos árboles tienen un importante valor ambiental al desempeñar un papel esencial en la conservación del paisaje y la lucha contra la erosión del suelo.
En este contexto, contar con una estimación de campaña como el aforo de la Junta de Andalucía resulta de gran utilidad para agricultores, cooperativas, almazaras y empresas comercializadoras, ya que les permite planificar con antelación cuestiones relativas a la producción, almacenamiento y venta nacional e internacional. Esta posibilidad favorece que el sector andaluz lleve a cabo una gestión más eficiente de los recursos y mejore su rentabilidad y competitividad. Además, contribuye a estabilizar el precio y reforzar la posición del aceite de oliva en los mercados.
La Junta